miércoles, 30 de septiembre de 2009

Patentes, regulación de precios e innovación.









Las patentes, por defecto, y regulación de precios, por exceso, se presentan en ocasiones como antitéticas de la innovación farmacéutica garante de la eficiencia dinámica. El propósito de este artículo es el de situar en contexto esa contradicción para establecer cuál es la dosis de reconocimiento de la propiedad intelectual y de regulación de precios que mejor se adecua a las características de cada paciente (país). Las poblaciones más pobres del mundo no pueden acceder a fármacos efectivos encarecidos por las patentes. Podría incluso suceder que la extensión de los derechos de propiedad intelectual (DPI) entorpeciera indebidamente los procedimientos consagrados en los países más pobres para acceder a la tecnología (copia e ingeniería a la inversa). Hay mucho que observar, debatir e investigar acerca de la mejor manera de conciliar en cada situación el estímulo a la innovación vía patentes con la restricción al acceso que originan. Por otra parte, los Estados del Bienestar, preocupados por su sostenibilidad, acuden con frecuencia a diversas modalidades de regulación de precios de medicamentos lo cual, de nuevo, parece desalentar el esfuerzo innovador en el sector farmacéutico. Mark McClellan, el director de la Food and Drug Administration, verbalizó en septiembre de 2003 que si los beneficios de la innovación estadounidense son globales, los costes de I+D de esa innovación también deben globalizarse. Cabrales (2003) ha mostrado teóricamente que los regímenes
regulatorios impuestos por los gobiernos pueden ser ineficientes si no toman en consideración el bienestar de las empresas productoras (tanto nacionales como extranjeras). De
nuevo, hay mucho que observar, debatir e investigar acerca de la mejor manera de conciliar la preocupación cotidiana por la sostenibilidad con la adecuada prevención de la esclerosis,
cuya presencia compromete a medio plazo la competitividad de un país y, por esta vía, su bienestar.



Las patentes farmacéuticas.


El monopolista por patente, salvo por razones de imagen (descuentos en medicamentos a ancianos en EE UU) o para tratar de disuadir la entrada de un producto competidor (un
genérico, por ejemplo), establece unos precios que impiden el acceso de las poblaciones pobres del mundo a los medicamentos. La contradicción entre estímulo a la innovación y exclusión de consumidores potenciales no se manifiesta únicamente en el sector farmacéutico. En los últimos años otros sectores afectados por esa contradicción, como el discográfico o el de software, han sido objeto de atención y debate público.
Medicamentos, música y software presentan, sin embargo, importantes diferencias entre sí, diferencias que se tratarán de esquematizar a continuación. Napster, una de las pioneras
que facilitó el intercambio de archivos musicales, fue declarada ilegal y apenas pudo convertir en suscriptores a sus antiguos usuarios. Kazaa, un software gratuito de intercambio entre ordenadores, permite la transmisión de música a coste despreciable. Los incentivos a producir música no desaparecerán aunque las grandes estrellas ganen la cuarta parte de lo que ganan (siempre podrían actuar en directo donde, a diferencia de en red, sí hay rivalidad en el consumo
).

Esta informacion fue tomada de:

Patentes, regulación de precios e innovación en la industria farmacéutica.
Vicente Ortún Rubio
Cuadernos económicos de ICE, ISSN 0210-2633, Nº 67, 2004, pags. 191-208

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