
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Patentes, regulación de precios e innovación.

regulatorios impuestos por los gobiernos pueden ser ineficientes si no toman en consideración el bienestar de las empresas productoras (tanto nacionales como extranjeras). De
nuevo, hay mucho que observar, debatir e investigar acerca de la mejor manera de conciliar la preocupación cotidiana por la sostenibilidad con la adecuada prevención de la esclerosis,
cuya presencia compromete a medio plazo la competitividad de un país y, por esta vía, su bienestar.
Las patentes farmacéuticas.
El monopolista por patente, salvo por razones de imagen (descuentos en medicamentos a ancianos en EE UU) o para tratar de disuadir la entrada de un producto competidor (un genérico, por ejemplo), establece unos precios que impiden el acceso de las poblaciones pobres del mundo a los medicamentos. La contradicción entre estímulo a la innovación y exclusión de consumidores potenciales no se manifiesta únicamente en el sector farmacéutico. En los últimos años otros sectores afectados por esa contradicción, como el discográfico o el de software, han sido objeto de atención y debate público.
Medicamentos, música y software presentan, sin embargo, importantes diferencias entre sí, diferencias que se tratarán de esquematizar a continuación. Napster, una de las pioneras
que facilitó el intercambio de archivos musicales, fue declarada ilegal y apenas pudo convertir en suscriptores a sus antiguos usuarios. Kazaa, un software gratuito de intercambio entre ordenadores, permite la transmisión de música a coste despreciable. Los incentivos a producir música no desaparecerán aunque las grandes estrellas ganen la cuarta parte de lo que ganan (siempre podrían actuar en directo donde, a diferencia de en red, sí hay rivalidad en el consumo).
Patentes, regulación de precios e innovación en la industria farmacéutica.
Cuadernos económicos de ICE, ISSN 0210-2633, Nº 67, 2004, pags. 191-208
martes, 29 de septiembre de 2009
DILEMAS ETICOS EN LAS RELACIONES INDUSTRIA FARMACEUTICA Y LOS PROFESIONALES SE LA SALUD.


la viabilidad del Sistema de Seguridad Social en Salud y el desarrollo continuo de los médicos. Con esta premisa se desarrollará el tema que se expone a continuación. Como toda actividad humana, la actitud del sector de la salud se encuentra sometida a una serie de tensiones que generan dilemas de índole ético, los cuales deben ser advertidos, analizados y solucionados por los actores involucrados, para el beneficio de los pacientes, las personas del sector de la salud y la sociedad en general. Este artículo tiene como objetivo analizar algunos de ellos, su relación con los principios que rigen el acto médico, los riesgos asociados y las alternativas de solución para garantizar una relación entre el sector farmacéutico y los profesionales de la salud caracterizada por el autocontrol.
DILEMAS ÉTICOS EN LA PRESCRIPCIÓN MÉDICA
La prescripción o formulación de medicamentos es el acto médico más frecuente, con un peso relevante en la composición del gasto en salud; es producto de la interacción del médico, el paciente, el mercado farmacéutico y el sistema de salud (planes de beneficios acorde con el perfil epidemiológico de la población).
Si relacionamos la formulación de medicamentos con los principios bioéticos que rigen el acto médico, el profesional de la salud debe, según afirmó Rogelio
Altisent en el IV Congreso Nacional de la Sociedad de Bioética Fundamental y Clínica de Bilbao, en el año 2005:
• Ser beneficente y formular el mejor plan terapéutico disponible para el problema de salud del paciente.
• Respetar la aceptación o solicitud, por parte del paciente, de un determinado plan terapéutico tras una adecuada información (autonomía).
• No ser maleficente y dar garantía de que no se somete a riesgos o perjuicios desproporcionados al paciente, lo cual exige conocimiento de las contraindicaciones
por interacciones o por condiciones propias del paciente.
• Ser justo y garantizar el acceso y distribución de los recursos con criterio costo-beneficio, para equilibrar los recursos limitados con las necesidades ilimitadas de los pacientes.
La prescripción depende en gran parte del médico y sus circunstancias: su formación técnica (conocimientos), la calidad de la información a la cual tiene acceso y la formación ética (actitudes) que le permita seleccionar el plan terapéutico que mejores expectativas ofrezca ante una determinada patología o problema de salud de cada paciente. Otras variables asociadas son la forma de aseguramiento del paciente, el modelo de salud y la disponibilidad de tiempo para la atención

